Yo los vi en Ewood Park
La FA Cup es incomparable a cualquier otra competición. Seguramente habrá competiciones de mayor rango futbolístico, que acaparen toda la atención mediática y que sean mucho más atractivas de cara al espectador pero nada tienen que ver con la legendaria copa inglesa. La FA Cup rebosa historia por los cuatro costados (por algo es la competición de clubes más antigua del mundo y para hablar de ella necesitaríamos varios tomos), reúne hitos incomparables que han traspasado y trascendido de las islas británicas y posee una mística inigualable e insuperable.
El Blyth Spartans – Blackburn Rovers, la eliminatoria más desigualada y con mayores diferencias (21 en Blue Square North vs 19 en Premier League), cerraba la mítica “Third Round”, la ronda donde el torneo encuentra su vertiente más democrática. La aristocracia futbolística, los equipos “Premier”, los superprofesionalizados y económicamente poderosos, llegan a los campos del pueblo, a terrenos de juego donde la gente aun presencia el fútbol de pie, refresco y cartucho de pipas en mano, estadios rodeados de casas desde donde es posible presenciar el partido apoyado sobre la ventana de tu dormitorio.
Esa, precisamente, era una de las imágenes del partido de hoy. Andrew, Peter, Arthur o Anthony, bien hubieran podido presenciar el gol de Carlos Villanueva así, apoyados sobre la ventana de alguna de las casas que rodean Croft Park o como una de las poco menos de 3500 personas que abarrotaban el pequeño y vetusto estadio.
Imaginé por momentos que estos “espartanos” se plantaban en Ewood Park. Posiblemente más por subjetividad del que escribe que por otros motivos pero los vi saltando al césped de Ewood Park en Blackburn, alcanzando así el que posiblemente sea el mayor premio que puedan lograr en su carrera deportiva: forzarle un replay al Blackburn Rovers. Incluso, en los minutos previos al encuentro pensé que podrían alcanzar el más difícil todavía y eliminar a los de Sam Allardyce. Ante el Bournemouth, se vieron imágenes de locura colectiva sobre el césped de Croft Park pero ¿qué sucedería hoy, qué podría pasar si se lograba la clasificación?
Durante 59 minutos, el sueño del 78 parecía hacerse realidad. El camino hacia la quinta ronda alcanzada aquel año estaba presente, pues con ilusión, gran despliegue físico y disciplina el Blyth Spartans conseguía aguantar el 0:0 en el marcador. Ora Mark Bell bajo palos, Ora Richard Pell con la cabeza, desviaban y frustraban los golpeos de Villanueva, Treacy o Derbyshire. Pero un sensacional lanzamiento de falta del chileno Carlos Villanueva en el 59’ hacia que el sueño “espartano” comenzara a tornarse inalcanzable. Fútbol directo, acumulación de efectivos en los últimos metros, empuje, ganas, hacían disminuir la distancia futbolística entre ambos equipos.
Y entonces lo vi. Antes del partido lo pensé, durante la primera mitad lo imaginé pero ahora los vi. Allí estaban ellos, en Blackburn, sobre el césped de Ewood Park. Todo empezó con la mejor acción del Spartans en el partido. Asociación perfecta por izquierda entre Leeson, Dale y Gildea, centro al área y llegando desde atrás Wright golpeó el balón: lo vi dentro, grité ¡GOL! encerrado en una habitación a miles de kilómetros de Croft Park y como la intensidad decreciente de ese grito, los sueños de un modesto club de la Blue Square North y mi ilusión se difuminaron con la misma intensidad y velocidad con la que el balón se terminó desviando de la portería.
Etiquetas: Blackburn Rovers, Blue Square, Blyth Spartans, FA Cup, Premier League, Villanueva


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